Hay días….

 

Hay días….en los que veo la nobleza de un alma…

Días en donde la apatía llama a la puerta de mis sueños con inquietantes golpeos…

Días en los que invierto todo mi tiempo en quererte, en esperarte…

Porque sé que quiero amarte….

Hay días en donde me escondo tras mi sombra errante,

perdiéndome entre la multitud de la nada…

Y en ese instante un vacío insostenible inspira mi soledad…

Hay días en donde escucho pausadamente el canto de las palabras…

Me acurruco a ellas como calor que necesita mi cuerpo…

Hay días en los que quisiera esconderme bajo el lecho de un rincón del mundo…

Y hacerme invisible para ese mundo con el que amanecen mis ojos…

Hay días en los que me pregunto qué hago aquí,

en esta parcela de suelo que recoge mis pasos,

en el justo momento de un segundo olvidado…

Hay días en donde el borrador de la angustia busca soluciones a problemas huidizos que no dan la cara.

Me sitúo ante a ellos y les miro de frente…

Sé notarlos, no puedo esquivarlos…

Hay esos días en los que mi cuerpo puede con todo,

y otros en donde mi salud nada quiere hacer.

Hay días…¡qué se yo para que sirven esos días!

…en donde estiro mi mano buscando el consuelo de una mano amiga…

Y encuentro, sin buscarlo, la mano traicionera y enemiga…

Hay días en que quiero saltar sobre una colchoneta de estrellas luminosas…

Quizás alcanzara el sueño en un cielo estrellado…

Y otros, en lo que solo pretendo hundirme dentro de mis solitarios pensamientos…

 

Todos ellos son días que la vida me regala por estar vivo…

He de avanzar…

No parar, aunque mis piernas frenen mis pasos…

Quiero sonreír, aunque mi boca no me ayude a esbozar el movimiento de una alegría…

Hay días de colores que enmarcan el lienzo de mi vida…

Días…

…Si estáis en mi vida… os pintaré según se deslice la intención del pincel de mi ánimo…

Pilar Cruz Gonzalez

Sobre Pilo Cruz

No me gusta complicar lo que considero sencillo. Estoy en perpétuo estado de aprendizaje. Aún tengo muchos sueños por cumplir, y disfruto de los que ya soñé cuando anduve despierta. Aprendo cada día mirando a los ojos de quien me mira, escuchando palabras no habladas por mi, y sintiendo el sentir de los demás. Soy un aprendiz de la vida...

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