Pensamiento en «off»…Pensamiento en «on».

En infinidad de ocasiones hemos pensado….

“Estoy espeso”

“No me aclaro ni yo”

“¿Quién dijo que supiera escucharme, que supiera comprenderme?”

“No estoy…Estoy ausente”

“He dejado mi coco de vacaciones, “fuera de servicio”; no recibe, ni hace, llamadas.”

“En el fondo me da miedo pensar porque no sé qué pensar”

“¿Soy yo quien condiciona la totalidad de mi pensamiento?”

 

Muchas, ¿verdad?…

Y es que hay situaciones en las que pareciera que nuestro pensamiento se hubiese desactivado, o se apoyase en la cama de las “cargas”, sin poder, ni siquiera, recurrir al simple ejercicio de “pensar»; como si ésas «cargas» nublasen nuestra mente y el poder de comprensión; como si saturasen nuestra voluntad y silenciaran nuestras propuestas, sin haber, aparentemente, forma humana de modificarlo. Es una batalla que hay que ganar, está claro, por nuestro bien, pero en la que, según cómo nos encontremos, nos es fácil rendirnos. Sentimos que “las armas de la autoestima son vencidas por la desidia, y que la fuerza aniquila el arranque de la confianza”.

“Los problemas no han de verse solo como obstáculos; son caminos que llevan a soluciones, que nos pueden facilitar futuras opciones de, naturalmente, vida…”

¿Nos solemos dejar vencer? Cuáles son los mecanismos que utiliza la mente para “colocarnos en esta tesitura de indefensión? ¿Es realmente una indefensión, o una pausa que adquiere la mente, y cuerpo, para continuar batallando con la vida? Son “lastres”, más que inevitables, que pagamos por el peaje de ser simplemente “humanos”. No queremos que nos ocurra, no nos gusta vernos así, y tampoco que los demás nos vean… Por eso, ante ese tipo de acciones mentales, activemos el espacio emocional para desbloquear sentimientos, como opción que conecta con sensaciones completamente libres. Si un sentimiento se propone modificar un “modo pensante” que roza con la desidia, la apatía y la desgana, conseguiremos, a cambio, espacios de bienestar, horizontes optimistas y visiones próximas a un futuro esperanzador…De alguna manera podemos conseguirlo…aunque sea a través de un único suspiro…

 

Pilar Cruz Gonzalez

Sobre Pilo Cruz

No me gusta complicar lo que considero sencillo. Estoy en perpétuo estado de aprendizaje. Aún tengo muchos sueños por cumplir, y disfruto de los que ya soñé cuando anduve despierta. Aprendo cada día mirando a los ojos de quien me mira, escuchando palabras no habladas por mi, y sintiendo el sentir de los demás. Soy un aprendiz de la vida...

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