Verdades y mentiras…


Cuánto mal produce la falsedad, y cuánto se agradece la sinceridad…

Las mentiras de quien usa habitualmente el embuste, sirven en bandeja al hastío, y cuando azota la incredulidad, se tiñe de rabia la traición.

Hay mentiras benévolas, piadosas, que por ser menores suelen ser perdonables. Las hay “sangrantes”: hieren en la piel del alma, anulando la credibilidad de quien las pronuncia.

Agota pensar que las mentiras deberían rozar la ficción, y es que una única mentira puede ser creíble, pero más, y de la misma persona, ya molestan, y nos provocan el ser demasiado sensible con las “palabras que se emiten” activando la alerta en la susceptibilidad. Realmente, acostumbrarse a “mentir” condiciona la forma de ser.

El mentiroso SIEMPRE será embustero y tomará como único camino, para comunicarse, y ser aceptado, la falacia. De ésa manera suele maquillar una mentira para dulcificar el engaño…

Las mentiras duelen como lanza fundida en la confianza, como azote a la certeza.

Se rechaza usar ésta expresión: “Te creo, pero si no me mientes. Ya no sé cuándo creerte. La mentira es la raiz de tus palabras”.

Rechaza el uso “alborozado” de verdades engañosas. No facilitan la credibilidad de quien las dice, y arruinan una buena relación personal. No engañan a su receptor, sino a quien las pronuncia. En realidad, una mentira perjudica a la persona que “la crea y expresa”.

“Se creyó su mundo de “mentiras”, y vivió en un mundo irreal”.

“Me haces daño cuando crees ser sincero con una farsa. No eres extraño para mi, y sé que no son ciertas tus verdades. En el fondo crees que te conoces, pero poco sabes de ti”…

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¿Cuántas veces nos hemos visto frente a una situación similar?

¿Se ha recurrido a las mentiras como avales de compromisos, de emociones, de vidas caóticas?

Vivimos en un mundo en donde las prisas son las encargadas de poner la pauta a la rutina. Una verdad a tiempo nos facilitará la convivencia. Pero es la mentira quien suele interponerse, de una u otra forma, para enmascarar secretos, vergüenzas, o aquello que no quiere ser expuesto a la luz.

La cobardía es la mano amiga de una mentira, quien la acompaña en su crecimiento y forma, quien la hace madurar.

Pilar Cruz Gonzalez

Sobre Pilo Cruz

No me gusta complicar lo que considero sencillo. Estoy en perpétuo estado de aprendizaje. Aún tengo muchos sueños por cumplir, y disfruto de los que ya soñé cuando anduve despierta. Aprendo cada día mirando a los ojos de quien me mira, escuchando palabras no habladas por mi, y sintiendo el sentir de los demás. Soy un aprendiz de la vida...

2 comentarios en “Verdades y mentiras…

  1. josep rof rof

    ei! Dicen “que se pilla antes un mentidero que un cojo” y es verdad…Pilo te cuento una cosa top secret, me estoy entrenando para la próxima maratón ja… ja… y JA es una mentida piadosa, sabes que no puedo casi ni andar, 53 abrazos tantos como caídas llevo contabilizadas Josep

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  2. Pilo

    Josep…tú haces la maratón de la vida todos los días, y te entrenas con tesón y esfuerzo, con valentía y disciplina…asi que…¡no me engañas! jeje Y ten cuidado con ésas caídas…para que no pasen del número 53….¡Con ésas tenemos suficientes!.
    Gracias, mi buen Josep. ERes un gran amigo, una gran persona de la que aprendo a diario.
    Cuídate, campeón!!!

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