El cuento de la vida

La vida es un grandísimo cuento con el que cubrir de magia al pensamiento. Personajes ficticios sacados de una burda imaginación. Personajes que se acercan a la realidad para comunicar intensas emociones. Caricaturas que exponen trazos de lo cotidiano. Matrimonios fingidos que se sustentan en la fragilidad de segundos regalados. Parejas que necesitan amar. Familias truncadas y otras consolidadas. Herencias que corrompen la estabilidad familiar. Dinero que enferma las relaciones y destruye un futuro pacificador. Enfermedades que quiebran sueños establecidos. Pérdidas esperadas y las que nunca se creyeron como ciertas. Parejas de enamorados que se entregan en los brazos de cupido. Amigos que más tarde se convierten en enemigos. Camaradas que crecen bajo el prisma de la confianza, la lealtad, defendiendo por encima de cualquier problema el sello de la amistad. Solitarios paseantes que buscan sombras compañeras. Alguien a quien su cuerpo le negó el movimiento y quien sigue defendiendo la fuerza de su vida. Un niño luchando por nacer, y otro que ha tenido que morir. Quien chilla. El que calla. Quien muere queriendo vivir y quien vive sabiéndose muerto. El anciano que espera en la antesala de la muerte o el que ha de sobrevivir esperando a ser llamado por su Dios. Quien sufre una enfermedad y se compadece. Quien teniéndola sigue manteniéndose activo. Quien sufre porque quiere, y quien lo hace porque no tiene otra opción. El que ríe por no llorar, y el que quisiera reír para no tener que acabar llorando.
La vida es un misterioso cuento en el que todos somos sus protagonistas. De nosotros depende cómo queramos que el cuento se desarrolle. ¿Nos habrán vendido un cuento equivocado?…Brujas que no resultan ser tan malas. Hadas que nos muestran la cara amable de la vida. Duendes que se esconden de los humanos, y platillos volantes que dicen llevarnos a otros mundos “Mi casa”…Manzanas hermosamente envenenadas, pócimas que resultan dulzonas y empalagan. El Principe azul que resulta ser de la otra acera, o la bella princesa siliconada hasta el tuétano que no acepta la arruga como algo bello. Calderos con abundantes líquidos prometedores de fuerza y juventud eterna…
¿Por qué no elegir un final feliz, aunque sea al final, dependiendo de lo que seamos capaces de crear nosotros mismos?
Elegir un buen cuento de vida con el que crear sueños nos permitirá prescindir de personajes de ficción para vivir en la realidad. Cada uno de nosotros somos MAGOS de nuestras quimeras.
Pilar Cruz Gonzalez

Sobre Pilo Cruz

No me gusta complicar lo que considero sencillo. Estoy en perpétuo estado de aprendizaje. Aún tengo muchos sueños por cumplir, y disfruto de los que ya soñé cuando anduve despierta. Aprendo cada día mirando a los ojos de quien me mira, escuchando palabras no habladas por mi, y sintiendo el sentir de los demás. Soy un aprendiz de la vida...

5 comentarios en “El cuento de la vida

  1. Anonymous

    También hay hadas madrinas que con su teclado mágico son capaces de llenar de sentimientos una pantalla en blanco, de alimentar tu vida con frases de amor y esperanza.
    Gracias.

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  2. Anonymous

    Comparto contigo que la vida es un verdadero cuento,y somos sus protagonistas, pero muchas veces nos fijamos mas en el cuento y protagonistas de los demas, sin valorar nuestro propio cuento, de los protagonistas que han ido e iran pasando por nuestra vida , a los cuales muchas veces no valoramos hasta que los perdemos. Que disfrutemos y saboreemos siempre de nuestro cuento.
    Un besote mágico de Jesús.

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  3. Anonymous

    Hoy leí en un libro sobre Siddartha Gautama: la felicidad es no desear la felicidad. AHí os lo dejo!

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  4. jrrof

    ei!
    Mi buena hada, con tus mágicas y acertadas palabras me tienes atrapado, leo y leo y vuelvo a leer y acabo diciéndome que… “estan per sucar-hi pa” “están para mojar el pan” saborearlas y bien digerirlas.

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