La mano amiga de un amigo…


(El rincón de Aura cede hoy su espacio a las sentidas palabras de Julio Cruz y Hermida, mi padre, quien nos cuenta una bonita historia vivida en primera persona…Es todo un orgullo para mi que los lectores del Blog de Aura escuchen tú corazón. Gracias, papá.)

La mano amiga de un amigo

La vida está llena de mínimos gestos que cobran, en el recuerdo, cotas de emocionante altura. Eso me ha pasado a mi, hace pocos días, descubriendo en un pequeño la sorprendente grandeza de su gesto.

El tiempo y lugar: una calurosa mañana de éste implacable agosto, en Gandia, que invita al refrescante chapuzón de la piscina, empapando los muchos años de mi cuerpo, más propicio solo a mojarse, que a lanzarlo a competir en afanes de difíciles hazañas natatorias.

Multitud de niños juguetean en el agua gritando con paroxística alegría, impidiéndome subir por la escalinata metálica, que trato de conseguir con el torpe esfuerzo de mi precariedad corporal en la lucha desigual de un anciano contra una gozosa y alborotadora pandilla juvenil de más de una docena de chavales. Persisto en mi dificultoso empeño y, entre el griterío y la tromba de agua que se lanzan unos a otros esa feliz legión de pequeños, observo a los pies de la escalerilla, una infantil figurita con su mano extendida hacia mi persona, que es toda una oferta de ayuda para salir de aquél maremagnum.

Evidentemente, estoy siendo protagonista de un singular milagro. Deduzco que aquella manita es la de mi ángel de la guarda, que está velando por mi. Voy en su busca asiéndome a ella. La tomo y aprieto y “el ángel” hace lo mismo con la mía. Subo los peldaños de la pequeña escalera y, ya desde tierra firme, lanzo una mirada de gratitud hacia el ángel que me ha salvado de tan embarazosa situación.

Pero…¡Oh, sorpresa! Ésa suave mano, no es la de ningún ángel, es la de una criatura terrenal que me mira y sonríe satisfecha de su gesto. Luego pregunto: ¿Quién es? Y me indican que se trata de David, un vecinito de la Urbanización no mayor de 10 años, que “ha salvado la vida” de quien tiene más de 80.

He seguido viendo a David en días sucesivos, y he procurado saludarle chocando deportivamente su mano con la mía. David es serio, pero se sonríe conmigo. Es el paradigma de que una criatura con Síndrome de Down se ofrezca y tienda la mano al prójimo desconocido, ésa mano que los demás no han sabido tenderme.

Reconozco que he aprendido mucho de mi “salvador”, que vio mi dificultad cuando nadie de los allí presentes, que me rodeaban, la veía…Toda una lección de generosa y humana solidaridad, ofrecida por el mejor de todos los que estábamos bañándonos ése día, inolvidable para mi.

Dr.Julio Cruz y Hermida

(Médico y escritor)

Pilar Cruz Gonzalez

Sobre Pilo Cruz

No me gusta complicar lo que considero sencillo. Estoy en perpétuo estado de aprendizaje. Aún tengo muchos sueños por cumplir, y disfruto de los que ya soñé cuando anduve despierta. Aprendo cada día mirando a los ojos de quien me mira, escuchando palabras no habladas por mi, y sintiendo el sentir de los demás. Soy un aprendiz de la vida...

4 comentarios en “La mano amiga de un amigo…

  1. jose i mari

    Maravilloso Pilo, tu padre estará orgulloso, porque al final sí fue su angel de la guarda. Estos niños tan especiales muchas veces son los que nos hacen abrir los ojos a la realidad…La generosidad que desprenden hace que nos iluminemos tan solo con su mirada…Los demás a veces pasamos de lo que nos rodea y creo que debemos aprender de ellos en muchas cosas…Un beso para tí y otro para tu padre…y su amigo.Mari Carmen.

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  2. Isa Piñeira Álvarez

    Precioso Pilo!
    y cito algo que escribiste tú y creo que lo dice todo:
    «Quien padece una incapacidad enseña a quienes creyéndose «normales» no aprenden de sus posibilidades pues, teniéndolas, carecen de ellas, siendo auténticos maestros de la vida dando con generosidad sincera lo mucho o poco que posean, regalando lo que quizás les negó la vida, aumentándolo con creces.»
    Aprendamos pues de ellos!! Un besazo Pilo y felicita a tu padre por tener la fortuna, de disfrutar de tan buen AMIGO.

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  3. Analuna

    Enhorabuena, en primer lugar por tener a tu padre, una persona capaz de ver la mano de su angel y sentir e interiorizar cuanto de bueno hay en ese encuentro y hacer de ese momento un retazo duradero de amor y alegria interior….gracias a ambos, a Julio por escribirlo y a ti por compartirlo. Creo que los angeles abundan, tan solo hay que estar atento al momento, al presente para sentirlos y verlos en una sonrisa, una mirada o una mano que se tiende junto a ti para ayudarte a cualquier cosa. Un abrazo.

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  4. Rolando y Patricia

    Pilar, hermoso y emocionante lo que dices.
    de Chile escribe Patricia en una ocasion me paso algo parecido a tu papa, pero yo me caí ferozmente, y ningun adulto se me acercó, claro qeu me paré inmediatamente, sin embargo un pequeño niño tal vez de unos 7 años, me tendió su manita.
    Te invito a ver mi blog
    Arte y cultura alameños. Creo que te gustará. eso espero. Patricia.

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